Francisco Solano Gambín

Impresor
Murcia, 1945

Paco para los amigos, tiene una serena presencia y una capacidad de escuchar más propia de un instructor de mindfulness que de un empresario de éxito. Hizo de su imprenta (Novograf desde 1984 hasta 2004) una especie de catedral industrial de la Cultura en Murcia, donde diseñadores, gestores y artistas de todo rango y condición, incluidos los escritores, nos encontrábamos. 


«Paco, tú tienes mucho que ver con la memoria del diseño en Murcia, porque Novograf fue uno de los centros neurálgicos de la producción del diseño gráfico en la región de Murcia, pero tu venías del sindicalismo y los principios no fueron nada fáciles… Cuéntanos cómo fueron esos primeros tiempos.»

“Artes Gráficas NOVOGRAF, S.A.” se fundó a finales de 1984 y adquirió las instalaciones, plantilla y gran parte de la deuda de la “Imprenta José Belmar, S.A.” empresa en quiebra y gestionada por los Bancos acreedores los tres años anteriores y en la que yo trabajaba desde 1974, teniendo cierto protagonismo en la gestión y en su reflotamiento al ser el Presidente del Comité de Empresa y porque 50 trabajadores de la plantilla habíamos prestado a la empresa, mediante créditos personales, veinticinco millones de pesetas que junto a otros veinticinco que prestaron los Bancos acreedores intentamos reflotar la empresa pero sin éxito.

En aquellos años yo era también Secretario General de la U.G.T. de la Región de Murcia y Concejal del Ayuntamiento de Murcia de 1979 a 1983, por lo que me dedique en los últimos tres años a hacer también labor comercial en la Administración Publica; Ayuntamiento, Gobierno Regional Preautonómico y después Autonómico, Cajas de Ahorros (obras culturales), Universidad de Murcia , así como Agencias de Publicidad, Entidades Culturales, Diseñadores gráficos, Fotógrafos, etc. 

En aquellos años estaban teniendo un gran desarrollo las actividades culturales de todo tipo en la Región. En un principio por la llegada de la Democracia y el gran impulso y la creatividad de un hombre de la cultura singular que fue José Manuel Garrido Guzmán, que desde la Concejalía de Cultura y Festejos del Ayuntamiento de Murcia y de la Consejería de Cultura del Gobierno Regional, creó y desarrolló innumerables actividades culturales y proyectos, dotándolas de infraestructuras y órganos para su continuidad y programación periódica y también revitalizando los Festejos Tradicionales. 

Hubo como una “Movida Cultural Murciana”: salas de exposiciones, teatro y Jazz en la calle, Contraparada, Bienales de Pintura Y escultura, Universidades Populares, “Murcia Joven”, Semana de Cine, potenciación del Teatro Romea y de la Editora Regional, etc, etc. Mas tarde llegaría el Auditorio Regional y la presencia de Fitur, la “Expo 92” y el “V Aniversario del Descubrimiento” donde se hicieron numerosas publicaciones, etc.

A finales de 1984, con el inicio de “Artes Gráficas NOVOGRAG, S.A.” (éramos dos socios al 50 %) y ya con capacidad de decisión, definimos mejor la nueva política comercial, el pago gradual de la deuda y la innovación tecnológica (con la ayuda de los “Fondos Feder” de la Unión Europea) y nuevos créditos de las Cajas de Ahorro.

En nuestra estructura creamos la “División Papel” y el resto “Estuchería de cartón” para tener una mejor atención al cliente y más especializada. Para dar un mejor servicio y atención a diseñadores, fotógrafos, pintores, escritores, publicistas, funcionarios del área cultural, partidos políticos en campañas electorales, etc., contratamos al frente de ese departamento a Amalia Fernández Fuertes que nos trajimos de la imprenta “El Taller” que junto a la secretaria Nieves, realizó hasta 2004 una brillante labor.

En 1995-96 construimos nuestras nuevas instalaciones, proyectadas y dirigidas por Vicente Martínez Gadea, triplicando nuestro espacio y ampliando nuestro parque de maquinaria con la tecnología más avanzada que existía en Europa, así como con sistema de Organización y Calidad certificados.


«¿Las imprentas fueron también Centro Culturales o las primeras escuelas de formación técnica de los primeros diseñadores gráficos y gestores culturales?»

No creo que todas las imprentas lo fueran, pero Novograf sí creo que era un centro cultural y una escuela de formación técnica, así como un lugar de encuentro de gestores culturales, artistas y escritores. Desde un principio nuestra política fue que sintieran Novograf como su casa, su lugar de trabajo, donde poder consultar todas las dudas y poder realizar un seguimiento de todo el proceso de elaboración de su trabajo con presencia física: escaneado y separación de colores de las imágenes, montaje texto-imagen, pruebas de color, grabación de planchas y máquinas de impresión, dándole el ”visto bueno” al pliego (tono e intensidad) antes de imprimir en serie.

Este proceso de seguimiento y control, a veces, suponía un mayor tiempo y coste de producción, pero compensaba con la satisfacción del diseñador, gestor o artista con un acabado perfecto de la obra. Este criterio de Puertas Abiertas a los diferentes actores de una publicación, respondía fundamentalmente a mi identificación con ellos de seguir y controlar la buena ejecución de su obra y a la vez a mí me producía satisfacción ver que mi empresa era un lugar de encuentro del mundo de la cultura y el arte. 


«¿Qué relación había entre las imprentas y los diseñadores y gestores?»

La relación entre las imprentas y los diseñadores gráficos y gestores culturales era en general buena en todas ellas, pero había dos diferencias: 

1.- Garantía de máxima calidad en la obra a realizar por disponer de la más avanzada tecnología existente, tanto en máquinas de impresión como en la pre-impresión: escáner de separación de colores, programas avanzados de montaje texto-imagen y de modificación de color y sistemas automáticos rápidos y fidedignos de pruebas de color impresas para su rectificación o aprobación. Además de grandes profesionales muy cualificados en los diferentes procesos. Empresas que dispusieran de esa cualificación profesional y tecnológica con más de cien trabajadores en las décadas de los 80 y 90 sólo había dos en Murcia: “Jiménez Godoy” y “Novograf”, llegando a tener en el año 2000, 210 trabajadores la primera y 175 la segunda, a mucha distancia de las siguientes.

2.- La diferencia entre las dos empresas mejor dotadas era que sólo Novograf admitía el libre acceso de los diseñadores a los talleres y a los profesionales que lo ejecutaban y en la otra te recibían muy bien en su despacho y de allí no pasaban más adentro. El entrar a los talleres suponía el contacto y una confianza y complicidad con los profesionales que llevaban su proyecto y que facilitaba su realización a la perfección.

También en Novograf los diseñadores y fotógrafos aprendían las dificultades que algunos trabajos tenía su realización, bien por la forma que lo habían proyectado o bien por el tipo de papel o cartulina que habían elegido. También en nuestro departamento comercial de este sector se disponía de catálogos con todos los papeles y cartulinas de diferentes gramajes tactos y tonalidades que existían en el mercado, con las últimas novedades, que estaban a disposición de los clientes y creativos para que eligieran el soporte sobre el que imprimir o para que constaran un pliego de condiciones técnicas, si era para ofertar en un concurso público. El resto de las empresas del sector creo que también lo hacían bien, pero había algunas diferencias.


«¿En qué influyeron los diseñadores en las artes gráficas y viceversa? »

La influencia de los diseñadores, pintores y creativos gráficos en general en las empresas de artes gráficas en aquellas dos décadas fue muy importante pues a veces llevaban diseños muy complejos que no se habían realizado antes y se experimentaba con ellos. Por ejemplo, imágenes en relieve, dibujos o zonas con estampin metalizados en colores, barnices localizados sólo en algunas fotos o zonas, ventanas transparentes de acetato en estuches para que se viera el producto interior, fotos en blanco y negro impresas en bitono, estuche con catálogo con zonas troqueladas o con cinta extractora, etc., etc. Todo ello nos llevó a las imprentas a desarrollar nuevas técnicas para satisfacer aquel mercado con una creatividad en innovación permanente. El diseño gráfico en Murcia en esa etapa alcanzó el más alto nivel a la par de las grandes capitales. 


«¿Para terminar, quieres citar algunos casos concretos?»

Sí. Me gustaría agradecer a todas las personas del mundo de la cultura de esta Región que colaboraron y confiaron en Novograf, contribuyendo a su prestigio, superación y crecimiento. Me gustaría mencionar a algunos en representación de muchos, confiando que nadie se moleste si no lo menciono porque por allí pasaron casi todos y conservo, de todos sin excepción, un grato recuerdo.

En diseño gráfico a Severo Almansa, Vicente Martínez Gadea y José Luis Montero de “Tandis-Tropa”.

De fotografía a Paco Salinas de “Mestizo” y a Ángel Fernández Saura. De pintores a Pepe Lucas, Pedro Cano, Antonio Ballester y Ángel Haro

De gestores culturales a Marcos Salvador Romera, director de Artes Plásticas, Javier Marín Ceballos de la Editora Regional, Manuel Fernández Delgado de CHYs y Museo Ramón Gaya, Martin Páez del Palacio Almudí y German Cantero de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Murcia. 

De la Universidad de Murcia a Cristina Gutiérrez Cortines de la facultad de Arte y Francisco Flores Arroyuelo y Victorino Polo de Literatura.

A todos los que colaboraron con Novograf haciendo de ella un punto de encuentro, de trabajo y de amistad, mi mayor reconocimiento y gratitud 

………

Javier Marín Ceballos se entrevistó con Francisco Solano en Mayo de 2025.

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